¿Por qué creemos? Y el rol de las creencias en nuestra vida.

Todos tenemos creencias, aunque no me estoy refiriendo únicamente a creencias religiosas, por supuesto. Todos creemos en algo. La naturaleza humana ha llevado al hombre a hacerse muchas preguntas, como del tipo ¿cómo se creó el universo?, ¿hay vida más allá de la muerte?, ¿cómo puede ser que suceda tal o cual cosa?. En fin, el hombre siente la necesidad de cuestionar muchos aspectos de la vida, y obviamente, intentar comprenderlos o explicarlos. Para eso existen las creencias. A veces no podemos explicar todo, o no podemos estar seguros de cómo son las cosas. Aquí entran las creencias, que nos permiten marcar una línea de pensamiento. Y esto es muy importante, porque nos generan una certidumbre acerca de los aspectos que no podemos comprender.

Tales creencias pueden ser religiosas o no, quizás científicas, etc., pero en definitiva nos marcan lineamientos a seguir en nuestro estilo de vida. Una persona que cree en algo, tiende a dirigir su vida guiado por sus creencias; así es como las personas que creen en Dios, suelen encomendar muchos aspectos de su vida a éste, confiando en que el buscará el bien de éstas. Antiguamente, había civilizaciones que creían en la furia de sus dioses, de forma que dedicaban gran parte de su vida a evitar su ira; y cualquier mal que les ocurriera se debía a éste dios. También está el caso de las personas que no creen en ningún tipo de dios, y creen que todo lo que les pueda ocurrir depende de ellas, y del resto de las personas; y no lo atribuyen a ninguna “misión celestial”, ni “plan de Dios”. Entonces, queda claro que cada uno rige su vida de acuerdo a sus creencias.

Esto es importante. Muy importante. ¿Por qué? Porque nuestras creencias pueden ser los verdugos de nuestra propia vida. Por lo tanto, hay que plantearse lo que uno cree, no por el hecho de si lo que creemos es realmente verdadero o no, sino porque nuestras creencias puden afectarnos tanto para bien, como para mal. Podría decirse que cada persona debería creer lo que le conviene. Pero, a ver, profundicemos un poco más el tema.

¿Qué le conviene creer a cada uno? Esto depende de cada persona. Y repito algo fundamental, y es que lo que nos conviene creer no debería basarse del todo en qué es verdadero o no, sino en lo que nos haga bien.

Por ejemplo, imaginemos una persona que no cree en Dios. Esta persona puede pensar que todo lo que le ocurre depende exclusivamente de ella y de las personas con las que -directa o indirectamente- interactúa. Es decir, no hay un destino o una misión, o un plan elaborado por algún dios. Que su vida dependa casi en su totalidad de él, le hace ser precavido con cada cosa que hace. Es decir, le atribuye más responsabilidad a él mismo. Y, como es natural, mientras más responsabilidades tenemos, más nerviosos, más preocupado por cumplir con estas responsabilidades estamos. Esta persona vive bastante preocupada por dirigir su vida en cada aspecto al cual tenga alcance.

Por otro lado, una persona que cree en Dios, y que cree que éste tiene una misión para ella, vive de una forma un tanto diferente. Dirige su vida, si, pero de otra forma. Al creer en un ser superior que de alguna manera puede interferir positivamente en su vida, no carga con tantas responsabilidades sobre su propia vida, ya que se las atribuye a este Dios. Es Dios quien debe cargar con muchas de las responsabilidades. Por ejemplo, si enferma de gravedad, rezará para pedir ayuda a su dios; y creerá que en gran medida su mejoramiento depende de la bondad divina. Esto no quiere decir que no vaya al médico, o no se medique. Al contrario, lo lógico sería que sí lo hiciera, pero tiene fé en que un Dios bondadoso le ayudará a mejorar su salud, por lo que esta persona delega gran parte de su mejoramiento a su Dios, y queda más liberada por ello. Esta persona, quizás, vive más tranquila sabiendo que no todo depende exclusivamente de ella o de los médicos, sino que cree en un Dios que la está ayudando.

La idea es que, independientemente de su creencia es verdadera o no, ésta rige definitivamente para bien o para mal su vida. Por ejemplo, supongamos el caso de que Dios NO existe. La persona que no cree en Dios estará en lo cierto (su creencia será acertada) pero sin embargo el vive muy preocupado porque se auto delega toda responsabilidad sobre su vida. No solo a el mismo, sino también a las personas que le rodean, y esto lo angustia en mayor o menor medida, porque no siempre podemos confiar en que las demás personas harán todo bien para nosotros porque las personas cometen errores. Por lo tanto, su preocupación puede hacerle mal, angustiarlo, incluso enfermarlo. Pero, por el otro lado, la person que si cree en Dios (en este caso su creencia está errada) vive más tranquila, ya que sabe que además de ella y las demás personas, hay un Dios que la protege o busca su bien. Ve las cosas malas como pruebas a superar, y esto le confiere una fortaleza que la persona no creyente no posee, ya que ella piensa que sus males son solo eso; errores cometidos por ella o las demás personas. En definitiva, la persona con una creencia errada vive mejor anímicamente que una persona cuya creencia está acertada y que vive preocupada y angustiada por los errores que puede cometer.

Bueno, este ejemplo no es determinista. Puede ocurrir que la persona no creyente tenga suficiente fuerza interior como para afrontar sus males o problemas, o simplemente tomarlos como partes de un aprendizaje y vivir bien pese a ellos. Es decir, que lo importante de este planteo que hago, es que cada uno sepa en qué cree y cómo afecta esta creencia a su vida. Estoy seguro que es un planteo que no muchas personas se hacen, ya que creer en algo es tan natural como comer para satisfacer el hambre. Pero comprender qué creemos y cómo las creencias nos afectan puede ser significativo para mejorar muchos aspectos de nuestra vida.

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Acerca de El Hombre Pensante

Soy un tipo que cada tanto se plantea las situaciones que vive en todos los ámbitos de su vida. Y gracias al blog, puedo descargame y organiazar mejor mis ideas.
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2 respuestas a ¿Por qué creemos? Y el rol de las creencias en nuestra vida.

  1. Cara. dijo:

    ¡Hola!
    Gracias por visitarme y por tu comentario.
    La foto que te gustó, es la de la ola reventando en la roca?… pues llévatela.
    Volveré con calma, pues me interesan tus escritos.
    Saludos.
    Cara.

  2. Cara. dijo:

    El otro día escuché decir a álguien:
    “Las personas “religiosas”, no quieren ir al infiernos pero, las “espirituales”, viven en él”
    Desgraciadamente, cuando se razona demasiado, la fe en lo establecido se va acabando, creo yo que porque nos han sido inculcados tantos miedos, que preferimos pensar que es mejor no creer y vivir con ÉTICA, sin religión alguna.

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